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BOLETIN CRIMSONIANO
4 DE NOVIEMBRE DE
2001
AÑO PRIMERO, NÚMERO
DOS
AGRADECIMIENTOS
Desde la creación del Boletín Crimsoniano el
número de sus receptores se ha multiplicado casi por cuatro. Algo
que agradezco enormemente. Del mismo modo, hay varias páginas web
donde estos escritos han encontrado un asiento. Las voy a mencionar
aquí por el orden en que manifestaron su interés por incluir estos
contenidos. Estos son Universos Paralelos, King Crimson En
Español y Esquizofrenia Portal Crimsoniano de Rock Progresivo.
La redacción y el lanzamiento de este numero se
ha retrasado mucho debido a una serie de circunstancias. En las
fechas previstas inicialmente para su redacción me encontré enfermo,
por lo que no hubo más remedio que posponer su edición. Por otro
lado, estaba (y estoy aún) pendiente de la edición de varios discos
dentro del ámbito crimsoniano que aún no me han llegado. Pero como
siento que no se debe esperar más, ya habrá ocasión para su
comentario en fechas posteriores.
Una cuestión final, he cambiado mi correo
electrónico por lo que agradecería que no se usara más mi antigua
dirección (crpm@eresmas.com) sino la nueva (Kalevala_@hotmail.com).
REFLEXIONES SOBRE EL ROCK PROGRESIVO
Nota: Este escrito fue redactado como una carta
al fanzine Lunar Waves; incluyendo una serie de reflexiones
ocasionadas por el comentario de los libros que han escrito Ed Macan
y Bill Martin (ampliamente analizados en Lunar Waves) sobre
el fenómeno del rock progresivo; así como ciertas cartas publicadas
en ese mismo fanzine y los resultados de una encuesta (en la que
participe) que aquella publicación llevó a cabo. Su extensión hizo
que desestimase su envío como carta; pero considero que representa
un punto de partida como cualquier otro para iniciar algún tipo de
reflexión sobre esta forma de hacer música que llamamos rock
progresivo. Mi propio punto de vista ha evolucionado sobre lo
expuesto en este escrito. Tiendo a pensar mas sobre Música
Progresiva que en Rock Progresivo. Hay un excelente libro de la
conocida revista Billboard que es una Guía de la Música Progresiva
que aborda estos temas desde una perspectiva próxima a la mía. No
debemos acercarnos a los libros buscando una especie de confirmación
de nuestra fe, por así decirlo. Cada libro refleja a su autor. Bill
Martin excluye a Pink Floyd e incluye a The Mahavishnu Orchestra; la
Guía de la Música Progresiva elude a Gentle Giant, pero aparece
Gotic (¡como grupo portugués!) junto a artistas que han grabado para
el sello ECM como David Torn y otros. Desde luego, para la gente de
mi generación no había ningún problema en pasar de Return to Forever
a Yes, de Pat Metheny a Tangerine Dream, etc. Lógicamente mi punto
de vista es mío y no pretendo otra cosa que expresarlo. En cualquier
caso considero oportuno que se incite a la reflexión desde cualquier
lugar y yo lo hago desde aquí.
Este escrito va a ser remitido por mi a La Caja
de Música, ya que algunas intervenciones que ha habido últimamente
en ese foro me hacen pensar que es pertinente su envío, como
elemento de discusión sobre el Rock progresivo.
* * *
Debemos pensar sobre las aportaciones que se han
hecho sobre el fenómeno del rock progresivo. Edward Macan, en
Rocking the Classics –libro que no he leído aún–, hace
referencia a lo que él llama un gran metaestilo, lo cual me parece
un abuso del lenguaje, ya que sería mejor hablar de un género nuevo.
Macan habla de la naturaleza anticomercial del Rock Sinfónico
Progresivo (RSP), lo cual no es veraz y para ello basta recordar lo
mucho que vendieron, y venden aún, bastantes de los grupos "mayores"
del rock progresivo. Dudo mucho que ningún artista genuino tenga
vocación de minoritario. Sobre el optimismo del RSP habría mucho que
hablar. Por ejemplo, yo no encuentro ningún "optimismo" en la música
de Univers Zero, King Crimson, Soft Machine o Henry Cow. Me gustaría
saber que quiere decir optimismo en este contexto. ¿Tal vez
luminoso? Si por optimista se quiere connotar el aspecto dulcemente
melódico de algunas bandas como Yes, Genesis, Camel, Caravan o
Premiata Forneria Marconi deberíamos dar carta de naturaleza
progresiva a la música de Antonio Vivaldi y a todo el folk. Un
planteamiento así me parece muy poco riguroso. Claro que si por una
estética progresiva se entiende el entrar a saco en la obra de J.R.R.
Tolkien para buscar nombres y llenar las portadas con ilustraciones
de hadas, duendes y magos es probable que Macan tenga algo de razón.
Sin embargo, sí he leído el libro de Bill Martin,
Listening to the Future – The Time of Progressive Rock 1968-1978.
Ha pesar de su categoría como profesor universitario de sociología y
de su obvio conocimiento sobre el rock progresivo, Martin malgasta
una gran parte de su obra en intentar llegar a una definición que él
mismo asume como insatisfactoria y necesitada de un ulterior
desarrollo y discusión. Martin lo resume en cinco puntos.
El primero define al RSP como visionario y
experimental. Encuentro muy difícil comprender como puede la música
ser visionaria. Martin afirma que el RSP es el fruto de una edad
visionaria y que por ello comparte este carácter. Estoy de acuerdo
con varios autores –incluido Macan–, sobre la ligazón del RSP con la
contracultura. Pero por esta misma regla deberíamos afirmar que el
RSP es música antibelicista o un metaestilo sexualmente liberado. En
resumen, eso no significa nada ya que ni el RSP es profético ni hay
una ideología que unifique el "pensamiento progresivo". Por otro
lado, resulta obvio que hay músicos que sí han experimentado con el
rock, entonces y ahora. La experimentación supone poner a prueba una
tesis, para contrastar la realidad con una idea previa, para así
poder elaborar una teoría que sirviera de marco a la acción. Pero,
si uno lee declaraciones de los músicos históricos de RSP, resulta
evidente que desarrollaron su obra por intuición, sin una dirección
o voluntad concretas. A veces creando sólo con una vaga noción de
"aventura" –como fue el caso de Genesis–, e incluso llegando a
afirmar que el repertorio se construyó rápida y espontáneamente, sin
ideas preconcebidas –como le sucedió a King Crimson en 1969. Nada de
esto puede calificarse como experimentación, un acto consciente,
deliberado y básicamente intelectual. Siempre se ha dicho que
Tales from Topographic Oceans es un disco muy experimental,
incluso lo he oído en palabras del propio Wakeman –supongo que se
refería a "Ritual". En mi opinión el álbum citado no tiene nada que
ver con la experimentación. De hecho, más acertadamente con el
concepto del RSP tal y como lo vivían sus creadores entonces, Steve
Howe calificó la grabación de Tales from Topographic Oceans
como un "estilo de vida".
Por otro lado, la mayoría de estos músicos
provino del rock y utilizó instrumentos asociados con este género.
En ello estoy de acuerdo con Martin, pero también el jazz rock y
gran parte del rock alemán –músicas contemporáneas del RSP–
utilizaron esos mismos instrumentos. Martin habla del rock como
antecedente del RSP, llegando a decir que le rock’n’roll original es
el primer ejemplo de world music, lo cual se comenta por sí
solo. Martin menciona al ragtime y la interpretación que hace Keith
Emerson de la pieza "Maple Leaf Rag", pero sin duda olvida que el
boogie-woogie contiene en sí los elementos de estilo que se ven
reflejados en una gran medida en el estilo de Emerson –o en el de
Vittorio Nocenzi llegado el caso. Es decir, ostinatos de la mano
izquierda con una enorme libertad de la derecha para ejecutar riffs
o motivos melódicos. No es de extrañar por ello que Emerson
incluyera "Honky Tonky Train Blues", compuesta en 1927, en su
repertorio, ya que las exigencias técnicas de la pieza son la base
de su estilo. Más que hablar de world music deberíamos
referirnos a los orígenes estilísticos del rock.
Las habilidades instrumentales y de composición a
las que hace referencia Martin no son exclusivas del RSP. En
realidad sólo están ausentes en la música comercial y mayoritaria.
Pero, ni el virtuosismo es un sinónimo de excelencia artística, ni
su ausencia es signo de ineptitud musical. Jon Anderson no es un
interprete que se pueda calificar como virtuoso en ningún
instrumento y tampoco lo es Peter Hammill por citar dos ejemplos.
Martin olvida también, con relación a la composición, que en el RSP,
ésta está inequívocamente ligada a la creación colectiva. Este hecho
es una de las grandes aportaciones del RSP a la música de nuestro
siglo, algo que no es recordado como se debiera.
Es cierto que el comienzo del rock progresivo fue
un fenómeno enraizado en la cultura británica. Sin embargo, esto no
debería distraer nuestra atención hacia otras escenas paralelas. El
grupo Magma se formó en 1969, sin ningún tipo de influencia inglesa
y su papel fue decisivo para crear el circuito de actuaciones
progresivas en Francia; Can y Amon Düül II grabaron sus primeros
álbumes en 1969; y el pistoletazo de salida del jazz rock lo dio
Miles Davis al grabar por estas fechas Bitches Brew. Es
rigurosamente cierto que los primeros grandes grupos progresivos
fueron británicos, pero no deja de ser verdad que, inmediatamente
después, surgieron otros músicos y grupos a lo largo de toda Europa
y el resto del mundo. Artistas con un evidente toque "nacional"
propio y distintivo. El ejemplo máximo es el fenómeno del progresivo
italiano. Martin menciona a la célebre banda americana Kansas,
informándonos que el paisaje de la zona de ese estado de donde
provino el grupo es muy similar al del sur de Inglaterra. Esto lo
dice en apoyo de la idea de la esencia inglesa del RSP. Un
comentario ridículo que desprestigia a su autor.
En relación con el tema de los aspectos
románticos y proféticos, vuelvo a insistir en la relación del RSP
con la contracultura. El RSP no fue precisamente la única "banda
sonora" de aquella época. El rock psicodélico, el jazz rock, la
electrónica "berlinesa", y el rock alemán son también obvias músicas
contraculturales –de hecho Amon Düül comenzó como una comuna. Visto
desde esta perspectiva es cuando el conjunto de los fenómenos
culturales y sociales de la época cobran sentido. Experimentación
social, sexual, "farmacológica" y cultural junto a una música que
acompañaba la lectura de ciencia –ficción o del cómic ascendido a
noveno arte. Ése es el contexto en el que se creó el RSP y por ello
la noción profética es irreal ya que en su origen éste conectaba con
la estética, el sentido de la vida y el estilo de la época, cuando
algunos creíamos que el cambio en la sociedad era posible. Aquí
recuerdo que el subtítulo de la revista Vibraciones mencionaba la
idea de evolución musical de los 70. Lo romántico, por otro lado,
significa el predominio de los sentimientos sobre la razón, de lo
irracional sobre lo intelectual; y que socialmente se refleja por
una actitud conservadora que busca su sustento artístico en el
pasado. El RSP no era entonces un género precisamente conservador y
si se caracterizaba por algo, lo era por la rápida incorporación de
las nuevas tecnologías a un discurso estético esencialmente nuevo.
Aunque no estoy de acuerdo con casi ninguno de
los puntos de la definición de Bill Martin, creo que su fracaso
principal como pensador es la incapacidad para esbozar un mínimo
marco conceptual que permita explicar el fenómeno del progresivo
contemporáneo. Quizá la razón de esta ausencia se encuentre en la
obvia ausencia de impacto social del RSP en nuestro tiempo. Para mí,
uno de los elementos de juicio más importantes en mi línea de
pensamiento, un gran revulsivo, ha sido la encuesta que llevó a cabo
Lunar Suite – Lunar Waves, cuyos resultados se comentan por sí
solos. Los sustentadores de esta escena somos, por regla general,
personas con unos gustos conservadores y esto se reflejó en todos y
cada uno de los apartados de la consulta. Por otro lado, es obvio
que toda música que permanece estancada muere irremisiblemente;
incluso géneros aparentemente "fijados", como el blues o el reggae,
evolucionan. El RSP ha evolucionado, quiérase o no, y lo ha hecho de
forma espontánea. Sin embargo, hay opiniones que han manifestado un
canto al inmovilismo. Eso recuerda las críticas desaforadas que
recibió el free jazz cuando apareció Ornette Coleman –¡Anti Jazz!–,
o el desprecio de muchos críticos de jazz por la obra de Miles Davis
posterior a Bitches Brew. Mi opinión es muy distinta, ya que
creo que el futuro del RSP, si lo tiene o va a tener, proviene del
Rock en Oposición, de la Música Zeuhl, de la escena de Canterbury y
de otras músicas afines. Para entendernos mejor, estoy hablando de
la estética del sello Cuneiform. Sin embargo, la compañía
discográfica más popular y más votada del RSP, según los resultados
de la encuesta, es Musea. Nada tengo en su contra –¿cómo podría? –,
pero su auge es un reflejo del carácter del público progresivo. Y
cómo es éste: en general inmovilista, en algunos casos nostálgico,
en otros quizá revivalista, algo conservador y ciertamente
"romántico". En relación con el público progresivo, Macan habla de
la base social del RSP relacionándolo con la clase media y su acceso
a la "alta cultura", pero esta visión puede aplicarse sin ningún
problema al fenómeno del New Age, ya que no es exclusivo del RSP.
Esta afirmación se vincula de alguna forma con la consideración del
RSP como "tercera vía". ¿Tercera vía de qué? ¿Ocuparía, pues, el RSP
un lugar entre la música "culta" y la "popular"? ¿Sería demasiado
"popular" para ser "culta"? ¿Sería demasiado "culta" para ser
"popular"? ¿No es ése el papel que se irroga a sí mismo el New Age?
Yo creo que está mal planteado el debate. Si la "tercera vía" es
cierta, el RSP no es más que un sucedáneo de la música clásica para
integrantes de la clase media, como lo es ciertamente el New Age.
Sin embargo, podemos plantear la cuestión colocando al RSP como una
de las músicas creativas, al lado y no bajo la música "culta", ni
sobre la música "popular"; no como el New Age, verdadero sucedáneo
del jazz, de la música electrónica, del folk o del RSP en según que
casos.
Hasta aquí la crítica de los cinco puntos de Bill
Martin y de algunos aspectos de Macan, pero como creo que
necesariamente se ha de ser constructivo, voy a ofrecer mi visión
personal, discutible como todas las demás.
Para empezar diré que creo que cualquier intento
de definición del RSP está condenado al fracaso. En el caso de que
se lograse descubrir un mínimo común denominador del RSP, éste sería
tan reducido que fracasaría en su intento de abarcar una realidad
que excede los corsés de las definiciones. No obstante, la
imposibilidad de una definición no implica que no podamos abordar el
estudio de la naturaleza de aquello que llamamos RSP.
La primera aproximación es semántica. El RSP se
ha llamado de muchas formas a lo largo del tiempo y cada uno de sus
nombres ha reflejado parte de su propia esencia. Fue música
underground antes de florecer. Fue Art-rock aunque ésta no fue
la única música artística y aquí el término artístico debe
entenderse como la antítesis de lo comercial. La denominación de
rock sinfónico es equívoca dado que, aunque el RSP se nutre en mayor
o menor mediada de la música clásica, pocas bandas tienen o han
tenido un lenguaje inequívocamente sinfónico. El ejemplo máximo de
esta forma de RSP lo representa The Enid. Y finalmente, el RSP se
llama rock progresivo. En inglés progresivo tiene una connotación
clara en el sentido de algo que está en marcha, en movimiento, sin
acabar de definir. En mi opinión, esta sucesión de términos describe
bien al RSP como fenómeno. Es una música esotérica, en el sentido de
que se ha de acceder a ella tras un período de búsqueda y
aprendizaje, al no ser mayoritaria. Tiene su origen en el rock, pero
es una música artística en la que la influencia de la música clásica
es evidente en mayor o menor medida, ya que ésta le dio las
herramientas para separarse del limitado bagaje estético del rock. Y
por último, el RSP es una música progresiva porque su evolución no
ha cesado y se encuentra en constante proceso de transformación.
En segundo lugar, creo que después de lo que
tiene que ofrecernos la semántica, es preciso analizar algunos
elementos estéticos del RSP.
Para ello lo mejor es contrastarlo con su
antecesor inmediato en la genealogía de la música, el rock. El rock
es una música muy pobre en sus aspectos rítmicos, ya que se basa
casi uniformemente en el compás de cuatro por cuatro, a diferencia
de muchas músicas folclóricas y étnicas –entre ellas el flamenco.
Sin embargo, el rock progresivo genuino utiliza no sólo el cuatro
por cuatro sino otros compases extraídos de otras músicas o
desarrollados espontáneamente. Es decir, el RSP goza de una gran
riqueza rítmica. Éste es un elemento diferencial entre el RSP y el
AOR o el Heavy. Hay grupos de RSP, entre ellos grupos
neo-progresivos, que se aproximan al AOR por su énfasis en el cuatro
por cuatro.
En el rock apenas hay desarrollo melódico, de
hecho más que de melodías deberíamos hablar de motivos melódicos.
Estos habitualmente no sufren los procesos habituales en música
clásica de inversión, transposición, etcétera; o al menos en muy
escasa medida. En el RSP sí se producen estas transformaciones del
material melódico o al menos mucho más que en el AOR o el Heavy,
aunque en general no con la misma intensidad o rigor intelectual de
la música clásica. El que esto sea así o no depende sólo de la
estética particular de cada artista o grupo. Uno de los mejores
ejemplos de uso de las técnicas de composición clásicas lo tenemos
en Gentle Giant; otro buen ejemplo es el trabajo de Steve Howe y
Rick Wakeman en los discos de Yes Fragile y Close to the
Edge; y para terminar, el tema "Firth of Fifth" de Genesis. Una
de las facetas que permite deslindar lo que es música progresiva de
la que no lo es, representa la existencia o no del contrapunto. Éste
último no existe en el rock.
En cuanto a la armonía, el RSP es una música
absolutamente conservadora por regla general. Para la mayoría de los
grupos o artistas la música clásica finaliza en los compositores
clásicos modernos. Y no existe ninguna influencia del dodecafonismo
en adelante. Tampoco se detectan las inquietudes que en el jazz
llevaron al desarrollo del jazz modal o el pantonalismo harmolódico.
De todas formas hay excepciones, como es el caso de la escuela de
Canterbury, en la cual los músicos más influidos por el jazz
muestran muy claramente la huella de John Coltrane, Miles Davis y
Ornette Coleman. El papel de la música de John Coltrane en Magma es
fundamental. Así mismo, en el Rock en Oposición –muy claramente en
Henry Cow– es obvia la influencia de la música clásica contemporánea
y del jazz de vanguardia. Pero en general la mayoría de los
practicantes de RSP dan la espalda a las tendencias más
vanguardistas del siglo XX. Esto, por desgracia, hermana a gran
parte del RSP no sólo con el AOR o el Heavy sino también con
el New Age.
Con respecto a la estructura, el rock –en
cualquiera de sus estilos o variantes– utiliza básicamente formas
heredadas del blues (frases de doce compases) o variantes del "standard"
americano (es decir, cuatro estrofas de ocho compases, AABA). Las
canciones convencionales de los grupos progresivos no son RSP sino
rock. A la inversa también sucede, ya que hay grupos de rock que
graban excepcionalmente alguna canción progresiva. La conclusión a
la que yo llego es que si la mayoría del material musical de un
grupo es convencional, éste no es un grupo de RSP sino de rock,
aunque sea un "clónico" de una banda que sí sea de RSP.
Lo que es típico en el RSP es la ausencia de
estructuras convencionales. La mayoría de las piezas parecen haber
sido construidas usando criterios emocionales antes que analíticos o
intelectuales. Esto diferencia nítidamente al RSP de la música
clásica, aunque hay ejemplos de uso de la forma sonata en el RSP
–los temas "Close to the Edge" y "Sound Chaser" de Yes. El paradigma
de la manera de componer del RSP lo tenemos en Tubular Bells,
que es una sucesión de diferentes episodios musicales que no guardan
entre sí ninguna relación. Esto puede confundirse con el concepto de
complejidad, pero lo complejo no sólo se refiere a la estructura de
las piezas sino al desarrollo melódico –de nuevo el mejor ejemplo es
Gentle Giant.
Hay un tercer enfoque que hace referencia a los
aspectos sociales y filosóficos. No estoy de acuerdo con Macan
cuando afirma que el RSP no se puede analizar fuera de su tiempo. En
primer lugar eso implica que hay o hubo un tiempo para el RSP. Una
noción como ésta es absurda a menos que lo único que queramos
analizar sea la génesis del género. Entonces sí, el comienzo del RSP
está fuertemente vinculado a su época y al fenómeno de la
contracultura. Esto no explica en absoluto ni la pervivencia ni la
vigencia del RSP en nuestros días. Una diferencia fundamental entre
los artistas que crearon el RSP y sus sustentadores actuales, es que
los primeros nunca fueron conscientes de estar diferenciándose del
rock y de hecho aún hoy se siguen considerando músicos de rock. Hoy
en día podemos encontrar creadores (relativamente) jóvenes que son
"deliberadamente" progresivos junto a otros que no quieren dejar de
sentirse vinculados al rock. Los grupos afines al AOR o al metal
progresivo nunca han perdido su seña de identidad rockera, ni lo
desean. Posiblemente suceda lo mismo en el campo del neo-progresivo.
Son músicos que se ven como músicos de rock, pero de rock
progresivo. Esto explica el porqué del deslizamiento hacia el AOR
(en el caso de Yes) o el pop rock (en el caso de Genesis) de algunos
artistas de la primera generación del RSP. No se identificaban a sí
mismos como progresivos.
Estilísticamente el RSP es una música que ha
evolucionado a partir del rock, género con el que comparte la
instrumentación y el gusto por lo eléctrico. Sin embargo, el talante
de las composiciones lo acerca a la música clásica y podríamos
hablar del RSP como una forma de música de cámara contemporánea que
recoge elementos del rock (la percusión y lo eléctrico) y otras
músicas. Música neobarroca en el sentido en el que el termino es
usado por Omar Calabrese. Es decir, una tendencia infinita a
acumular en sí todo tipo de estructuras, formas e influencias
estéticas. Este neobarroquismo, que es un rasgo distintivo de la
estética contemporánea, anclaría al RSP en el tiempo presente, del
cual es un evidente reflejo. No hay, pues, lugar para la nostalgia o
el revivalismo en el RSP actual fuera del fenómeno de los
"clónicos". El RSP es, por tanto, una nueva música –en el sentido
más noble y menos mercantilista del término– que viene a sumarse a
todas las músicas creativas existentes, y dotada ya de su propia
tradición. El afianzamiento del RSP como género depende en gran
medida de la capacidad de sobrevivir a un mercado hostil a cualquier
música creativa, por un lado, y a su capacidad para asumir su propia
identidad y separarse del rock definitivamente. Históricamente, esto
es algo que ya sucedió al desligarse el jazz del blues y de sus
otras músicas seminales; o al evolucionar el rock a partir del
rhythm’n’blues; o la improvisación libre del jazz y la música
clásica contemporánea de vanguardia.
Quedan aún algunas cuestiones por analizar, como
el concepto de suite, la longitud de los temas, los discos
conceptuales o el mito de la complejidad, pero creo que ahondar en
esas cuestiones en este escrito lo volvería aún más denso y difícil
de leer de lo que ya es. Por otro lado, mi único afán, tras haber
hecho una lectura crítica del libro de Bill Martin y de la
información vertida en Lunar Waves, ha sido introducir
elementos para la reflexión y el intercambio de ideas.
EL CLUB DE COLECCIONISTAS DE KING CRIMSON
El Club de Coleccionistas de King Crimson (KCCC)
brinda una ocasión única para acercarse a la obra del grupo. Esta
colección, sin precedente alguno forma una especie de discografía
paralela a la disponible de la banda. Sabido es que King Crimson no
es el propietario de sus discos, aquellos publicados en su día por
EG Records y que fueron vendidos a Virgin. Desde esta óptica es
fácil comprender que parte de los esfuerzos de DGM haya sido crear
una discografía paralela a la original. Así Epitaph cubre
1969, el futuro Ladies of the Road la época 1971-1972, The
Night Watch y The Great Deceiver los años 1973 y 1974,
Absent Lovers al KC de los años 80, tanto B’BOOM como
VROOOM VROOOM documentan el doble trío; y, finalmente, Heavy
ConstruKction da testimonio del doble dúo. El patrón es claro,
la discografía de estudio, en Virgin Records es duplicada por otra
en directo por parte de DGM. A todo esto hay que añadir el
"problema", si así queremos llamarlo, de la industria discográfica
pirata. El KCCC es una respuesta a la existencia de esta discografía
no oficial con productos similares, pero mucho mejor presentados. La
manera de adquirirlos es por suscripción, con la posibilidad de no
recibir aquellos que no se desean. Este proceder también sirve como
un examen de los intereses del sector del público de King Crimson
más comprometido con el grupo: sus suscriptores. Hay otro detalle
adicional de importancia. Aunque sea excesivamente simplista la
historia del Rey Carmesí pude dividirse en dos etapas claras: la del
King Crimson joven (1969-1974) y la del King Crimson maduro (1981 en
adelante). El conjunto de los discos editados por el KCCC se divide
en partes iguales entre las dos épocas, asumiendo que los ProjeKcts
son, de alguna manera, también King Crimson, visión que comparto.
Pasemos a analizar todos los discos publicados del King Crimson
"joven" por el KCCC hasta la fecha de hoy; dejando para el siguiente
boletín las ediciones que cubren los año posteriores y los discos
con material del Club.
Éste es el único de los discos programados que no
ha sido publicado. Por lo que sabemos hay miembros del grupo
original que no estuvieron nada de acuerdo con la edición en su día
de Live at the Marquee 1969 y no secundan la política
editorial de Fripp. Creo que hay dos candidatos claros para liderar
esta oposición: Ian McDonald y Greg Lake. Sin embargo, este
concierto está disponible en grabaciones no oficiales. Este recital
fue breve (unos 40 minutos) ya que en aquél festival tenían que
tocar varios grupos, por lo que el material que King Crimson ofrecía
en directo fue condensado de alguna manera. El primer tema fue "21st.
Century Schizoid Man" cuyos solos duraron lo menos posible; siguió
"In the Court of the Crimson King" y Get Thy Bearings" (no muy
larga) y finalizó el set una serie de temas unidos que comenzaban
por "Epitaph" unido en el puente instrumental a "Mantra", seguido de
"Travel Weary Capricorn", una improvisación brevísima y un "Mars"
acortado. El grupo estaba muy motivado y tocaron de forma excelente,
con una gran respuesta por parte del público. Esperemos que se
resuelva algún día el contencioso entre los antiguos miembros del
grupo y podamos disfrutar de una buen versión de estas grabaciones.
La primera referencia del KCCC aprovechó una
cinta pirata de una de las actuaciones del grupo en este mítico club
en el verano de 1969. Éste es quizá el peor disco de la serie por lo
que a la calidad de sonido se refiere. En su día se le comparó con
los discos 3º y 4º de Epitaph; pero en mi opinión el sonido es
inferior. No obstante, es un documento interesante al incluir la
única versión oficial de "I Talk to the Wind" interpretada en
directo por King Crimson, algo más enérgica que la toma del primer
álbum del grupo. También es reseñable la toma de "Drop In". El resto
del repertorio es muy similar al contenido, por ejemplo en el
Festival de Plumpton. Hay un tema más, el inédito "Trees", parte del
cual se aprovecharía para "Birdman" (de McDonald & Giles) y "Pictures
of a City". La pieza es muy buena, pero su calidad de sonido es
pésima y casi es inaudible. Una lástima.
Éste es un doble álbum que cuenta como un único
disco del KCCC. Se trata del documento de la primera actuación
inglesa de la formación de King Crimson integrada por Robert Fripp,
Mel Collins, Boz Burrell, Ian Wallace y Peter Sinfield. Como el
disco se ha confeccionada a partir de una cinta estéreo grabada por
el propio Sinfield la calidad de su sonido es bastante buena, salvo
por unos minutos que han debido rescatarse de un disco pirata
grabado por un miembro del público para completar un tema. Lo que se
ofrece es un concierto completo y he de decir que éste fue un gran
recital. El repertorio incluía temas de todos los discos ("Cirkus",
"Pictures of a City", "Lady of the Dancing Water" y "Cadence and
Cascade") junto con clásicos del repertorio en 1969 ("Get Thy
Bearings", "In the Court of the Crimson King", "21st
Century Schizoid Man" y "Mars") y material nuevo ("Sailor’s Tale", "The
Letters", y "Ladies of the Road"). Tocado con excelencia y brío, con
un Boz Burrell pletórico a la voz es muy difícil no rendirse a la
excelencia de éste doble disco. Llama la atención lo hermosa que
resulta la interpretación de "Lady of the Dancing Water" y "Cadence
and Cascade", unidas entre sí, o lo diferente que era "Sailor’s
Tale" de su versión definitiva. Un disco muy recomendable.
La segunda referencia del KCCC nos ofrece un
disco que recoge una grabación que es una de las fuentes del álbum
Earthbound, pero con una calidad de sonido muy superior a
éste. El repertorio es el propio de la época, muy bien interpretado.
Esta garra contrasta con el pésimo ambiente que reinaba dentro de la
banda, próxima a su separación. Todo el disco es verdaderamente
incendiario y es difícil destacar algo. Podríamos hablar de la
incendiaria versión de "21st Century Schizoid Man", pero
podríamos aplicar la misma calificación a todo el disco.
Esta grabación se efectuó en Denver unos 15 días
después del álbum anterior; pero su contenido es muy diferente en
varios aspectos. Se realizó en unos estudios radiofónicos ante una
audiencia reducida y la grabación es de mejor calidad técnica que en
el álbum anterior. El repertorio es parecido, pero se incluyen
improvisaciones, una versión completa de "Sailor’s Tale" (sin que
desemboque en un solo de batería) y un tema inédito, de Pharoah
Sanders, "The Creator has a Master Plan", que incluye un fragmento
pequeño de lo que sería más adelante "Larks’ Tongues in Aspic". Un
disco bastante interesante y que había sido muy pirateado.
Ésta es una grabación de una de las primeras
actuaciones del quinteto con Jamie Muir. El disco es corto (40
minutos) y está grabado en Mono, pero es extraordinario. Comienza
con una improvisación de más de 20 minutos de duración que, en
palabras de Jose Mari Aguirrezabala (de Rivendel), sólo cabe
calificar como el "nacimiento de la bestia". Porque de música en
estado bruto estamos hablando. En pocas ocasiones se ha podido uno
topar con una pieza de música tan efervescente, tan repleta de
ideas. La improvisación desemboca en "Exiles". El disco finaliza con
una versión embrionaria de "Larks’ Tongues in Aspic, Part One".
Lo presentado aquí es un excelente recital, que
no está completo, de la gira europea de primavera de 1974, que
cuenta con las versiones oficiales más antiguas de "Starless" y
"Doctor Diamond", siendo este tema el que abre el concierto
precedido de una improvisación. Otra de las curiosidades es la
posibilidad de escuchar una versión del tema "Trio", que aquí se
encuentra. La grabación es buena y en estéreo al provenir la fuente
de una cinta grabada desde la mesa de mezclas. Puede que estos
discos parezcan muy repetitivos habida cuenta de la existencia de
The Great Deceiver o The Night Watch; pero por mi
experiencia sé que cada grabación de archivo esconde alguna joya o
algo que lo hace ser un documento único. Aquí hay ese tipo de
material.
De buen sonido, aunque creo que está claro que
este es un disco pirata legalizado, esta edición del KCCC recoge un
documento histórico de primera magnitud al documentar el último
recital que dio el grupo en los años 70, así como la última ocasión
en la que David Cross tocó como miembro de King Crimson. Quizá por
ello, las consecuencias no se conocían pero el cambio estaba en el
ambiente, este concierto fue de una energía asombrosa. Para quienes
conozcan la caja The Great Deceiver, ésta contiene el recital
dado el día anterior en Providence y ambas actuaciones son muy
similares, no sólo en su contenido, similar aunque interpretado en
otro orden y con algunos cambios importantes, sino en su actitud,
absolutamente incendiaria. Tanto es así que el comienzo del recital
con "21st. Schizoid Man" es absolutamente demoledor.
NOVEDADES Y NOTICIAS
- King Crimson estará de nuevo en gira, Level 5 Tour, a
partir de este mes de noviembre, comenzando ésta en Nashville. Es
una gira norteamericana y hay rumores sobre la posibilidad de un
tour japonés y un viaje a Europa, pero no hay información aún
sobre posibles fechas o localidades. Si no han decidido dar marcha
atrás se supone que en las actuaciones se venderá un EP, Level
5, con temas grabados en directo este verano. En cualquier
caso, parece probable que el disco número 19 del KCCC esté
dedicado a un recital dado este verano en México DF.
- El California Gutar Trio ya ha terminado de grabar su nuevo
álbum junto a Tony Levin y Pat Mastelotto, que se espera vea la
luz el próximo año a través de DGM. Este sello también publicara
la primera antología del trío, cuyo nombre podría ser The First
Decade. Esta claro que para este grupo se ha cerrado una
etapa. Su colaboración con Mastelotto y, sobre todo, con Levin ha
sido muy intensa, por lo que es de esperar algún tipo de cambio o
evolución. Lo próximo va a ser la edición de un EP con diez
villancicos que se pondrá a la venta a través de su página web a
finales de este mes; preludio de un disco entero dedicado a
villancicos que se planea para las Navidades de 2002.
- Esta prevista la edición de un disco recopilatorio de los
instrumentales de David Sylvian por parte de Virgin records. Habrá
que estar atento por si incluyen las piezas omitidas en la edición
europea en compacto de Gone to Earth, dado que uno de esos
temas es una pieza firmada por Sylvian con Fripp. Se entiende que
habrá otras piezas de gran interés en el disco.
- Por el lado más "ambiental" de Robert Fripp cabría señalar dos
rumores que no he podido confirmar. En primer lugar parece que en
el siguiente proyecto conjunto de Jeffrey Fayman y Robert Fripp
(que junto ya elaboraron el álbum A Temple in the Clouds)
podría intervenir Steve Roach. En segundo lugar Brian Eno ha
declarado que quizá su próximo proyecto junto a J. Peter Schawlm
(tras el disco Drawn from Life) incluya a nuestro
guitarrista.
- ELP han publicado dos cajas con 7 y 8 discos respectivamente
con recitales de los años 70. La 1º caja se circunscribe a los
primeros años del grupo, mientras que en la segunda hay material
de la época Works. Se llaman Official Bootleg Series
Vol. 1 y Vol. 2.
- Aunque no es estrictamente crimsoniano, no puedo dejar de
reseñar la próxima edición (12 de noviembre) de caja una caja de
cuatro compactos en directo de Steve Hackett. Con la posibilidad
de compra de un 5º disco adicional. No podemos olvidar que Hackett
fue un artista influido por el primer King Crimson y Robert Fripp.
Todos sabemos que ha interpretado material crimsoniano en compañía
de John Wetton e Ian McDonald. Los dos primeros compactos incluyen
un concierto dado en el Hammersmith Odeon el 30 de junio de 1979,
el tercero recoge un recital romano con fecha del 13 de septiembre
de 1981 y el cuarto compacto fue grabado en Londres el 8 de junio
de 1993. El quinto disco tiene temas grabados el 26 y el 30 de
octubre de 1978 en Newcastle y Londres. Una recopilación muy
interesante.
COMENTARIOS DISCOGRÁFICOS
EDWARD DUDLEY HUGHES
– Quartet Sextet. (NMP 001).
En el disco del grupo Opus 20 Hidden Streams,
editado por DGM, podíamos encontrar, junto a obras de Andrew Keeling,
piezas de este autor. En este caso, el conjunto de cámara New Music
Players interpreta un sexteto para flauta, clarinete, violín, chelo,
piano y percusión en 3 movimientos (3’59", 4’11" y 3’20") y un
cuarteto para violín, chelo, clarinete y piano (8’03"). Ésta es una
grabación de música clásico- contemporánea de cámara, que se deja
oír bastante bien. El único elemento de crítica es que el disco es
muy corto de duración (20’35") y no es tan bueno como para compensar
esta escasez sobre todo si hay que pagar un precio de disco normal,
no avisándose de su brevedad. Se puede conseguir a través de la
versión americana de la tienda en Internet de DGM.
A mi me ha surgido la duda sobre las verdaderas
intenciones de Robert Fripp y sus colaboradores de DGM al editar
este doble álbum. ¿No será que quieren publicar un álbum "navideño"?
A fin de cuentas, competirá en el mercado con productos como el
Echoes de Pink Floyd, las cajas de piratas oficiales de ELP o el
cuádruple disco en directo de Steve Hackett. Todos estos discos
tienen en común el hecho de aprovechar el archivo de estos artistas.
Volviendo a King Crimson, éste es el disco en directo definitivo del
grupo en la época que media de 1994 a 1996. En el caso del doble
trío, podemos afirmar que es la formación de la banda mejor
documentada de todas gracias a sus ediciones oficiales, con la
salvedad de que tres de ellas sólo están disponible a través del
KCCC. El primer compacto se nutre de las grabaciones llevadas a cabo
en México DF en el verano de 1996, recitales que brindaron material
para Cirkus y una grabación que se podía "bajar" de Internet.
Este disco no es la transcripción literal de aquél álbum virtual, ya
que incluye la Coda de "VROOOM" y una improvisación extraída de los
recitales de Broadway. Aunque incluye la potentísima versión de "21st.
Century Schizoid Man", "Dinosaur" y "Neurotica" el predominio en el
repertorio es de los instrumentales. El segundo disco es un resumen
del doble álbum del KCCC On Broadway 1995, grabado en
noviembre de 1995, con un par de añadidos. Aunque se repiten con el
primer volumen "B’BOOM" (abreviado) y "THRAK" (incompleto al
amalgamarse con otra pieza), como ya pasó en B’BOOM, el
predominio es de las canciones, con excelentes versiones de clásicas
piezas de King Crimson en los 80 y 90. Del disco de Adrian Belew
Belewprints se incluye su interpretación de la canción de Lennon
"Free as a Bird" (es la que se amalgama con "THRAK"). El disco
termina con una versión de "Walking on Air" rescatada de un cd-single
y que había sido grabada en julio de 1995. Por supuesto tanto el
sonido como la interpretación son soberbios. Con este discos podemos
completar la imagen del doble trío en directo.
Aunque una gran parte del disco Live Groove,
incluido en la caja The ProjeKcts, está recogido en este
recital, lo que nos encontramos aquí merece mucho la pena aunque
sólo sea porque es un documento fiel del directo del trío. Y digo
esto, porque a nadie se le escapa que la caja The ProjeKcts,
así como Heavy ConstruKction, son un producto de la edición
digital aplicada a la edición de discos en directo, escogiéndose
fragmentos de diversas piezas en distintos recitales y ensamblándose
entre sí, dando una sensación de continuidad y fluidez como si eso
no hubiera sucedido. Sin embargo, como en el caso de disco de
Projekct Four The Roar of P4, estas traslaciones literales de
los recitales tienen más garra que los discos editados digitalmente.
Quizá sea una cuestión de gustos. El contenido comprende varias
improvisaciones (diversos "Vector Shift") junto a rotundas versiones
de "X-chayn-jiz", las tres "ConstruKction", "Deception of the Thrush"
y "Sus-tayn-Z". Un disco apasionante.
El primer disco de Juan Carlos Quintero para DGM
es una excelente muestra de jazz latino protagonizado por su
guitarra.. El disco es extraordinariamente agradable, pero no
alcanzo a ver la conexión entre esta música y DGM. Quizá exista una
cierta sintonía ideológica, por así decirlo, junto a una voluntad de
diversificar la oferta del sello, pero como en casos previos (The
Rosenbergs, por ejemplo) ésta es una edición que se desmarca de la
línea de la "casa", digamos. Todo esto no debe empañar los méritos
de esta grabación, ya que sería injusto.
La nueva edición de este álbum en directo se nos
presenta con varias diferencias con respecto a la anterior. En
primer lugar, se sustituye "Darshan" por "Jean the Birdman" (ausente
en la edición de 1994) y esto lleva a un ligero reordenamiento en
los temas del disco. En segundo lugar, no se trata de una
remasterización sino de una auténtica remezcla a partir de las
cintas originales. Es decir, la obra se ha rehecho por completo. La
primer versión sonaba más "a grupo" con gran fuerza y rotundidad,
dejando en primer plano a las afiladísimas guitarras y la sección
rítmica. Ahora, el sonido es el de un cantante acompañado por una
banda excelente, con mayor énfasis en los detalles sutiles y la voz,
que es más dominante. ¿Cual de las dos versiones es mejor? No hay
respuesta para eso, la primera era más crimsoniana, la segunda más
sylviana, ambas son aproximaciones certeras. Pero eso sí, la nueva
presentación es muy inferior a la original. Realmente, deberían
haberlo hecho algo mejor.
ALGUNAS DIRECCIONES DE INTERÉS
DGM.
www.disciplineglobalmobile.com.
ELEPHANT
TALK:
www.elephant-talk.com.
KRIMSON
NEWS:
www.krimson-news.com.
KING CRIMSON
LIVE!:
http://members.aol.com/nisimoto/klive.htm.
UNIVERSOS PARALELOS:
http://www.universosparalelos.es.org.
KING CRIMSON EN
ESPAÑOL:
http://geocities.com/crimson_espanol/
ESQUIZOFRENIA:
htpp://usuarios.tripod.es/portalesquizofrenia/HOME.html.
CALIFORNIA GUITAR
TRIO:
www.cgtrio.com.
STEVE
HACKETT:
www.camino.co.uk.
NEW MUSIC PLAYERS
www.newmusicplayers.com.
RUEGO FINAL
Rogaría que remitierais este boletín a los amigos
que pudieran estar interesados en recibirlo. Es una forma más de
comprometerse con la difusión desinteresada de la música. Si has
recibido el boletín de esta forma y deseas que llegue directamente
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indicando el tema Suscripción al Boletín.
Un afectuoso saludo,
Carlos Romeo |